martes, 25 de noviembre de 2014

COBRAR POR UN BECERRO Y PAGAR POR UN TORO

El mundo del toro está del revés. Así se lo reconocí a Pablo Chopera en la pasada Feria de Salamanca. El día del tentadero público de El Juli con los chavales de Eres Torero era la primera tarde de toreo en La Glorieta en 2014, tarde de reencuentros, de saludos, de alegría, al fin y al cabo. En la patio de cuadrillas, al vernos, el bisnieto de Severino Martínez, el nieto de Pablo Martínez Elizondo, el hijo de Manolo Martínez Flamarique y padre de Manuel Martínez Azcárate me enseñaba, con sonrisa maléfica, su flamante Iphone...

- Necesito un móvil, jejeje.
- ¿Y?
- Es que me han dicho que ahora vendes móviles.
- Así es, Pablo. Ya ves que esto está del revés, del revés total, que yo estoy vendiendo móviles y tú invitando a la gente a entrar gratis, le espeté con otra sonrisa no menos maléfica.

El mundo al revés. Tan al revés está que Perera en La Monumental de México cobra por lidiar un choto indecente y paga triunfar con un toro digno. El ser humano es capaz de llegar a lo imposible y el taurino el primero en conseguir ese imposible, ya ven. Lo de México no es una casualidad. Viene sucediendo tiempo atrás.

Al embudo de Insurgentes saltan encierros muy dispares, con toros de buen trapío y bella lámina en el mismo lote que toros impresentables, casi ridículos. Luego sale el toro de regalo, toro que el torero tiene reseñado y que lleva bajo el brazo (frase hecha y que aquí es casi literal). El toro debajo del brazo como garantía de éxito y el otro casi como garantía de fracaso. Metan el de regalo por derecho y no como parche al daño, leches. O sea, cobro por la cabra y pago hasta la luz (literal) por lidiar y triunfar con un toro ya normal. No hay quién entienda a estos romanos, que se han vuelto locos. 

No menos locos están los mandamases de Sevilla. Que tienen el conflicto que todos sabemos con las figuras y van y empiezan la feria de 2015 contratando a ¡Dávila Miura! Mire usted, señor arquitecto, que uno no llega ni a peón de albañil pero bien sabe que las catedrales y las casas se empiezan por los cimientos y no por los tejados. Anuncian a bombo y platillo lo del bueno de Dávila con la corrida de la familia y sueltan, a la chita callando y para sembrar cizaña, que también tienen ya a un 5G. A ver, digan a quién, cómo y para cuándo, que no le creemos y los otros 4G como que tampoco tragan, que a veces lo parece pero que aquí nadie se han caído de un guindo, como tampoco había nadie en el limbo ni en la parra ¿verdad, Canorea?

En el mundo al revés que le relatamos aparece también El Fandi, el matador que más torea en la última década, y que esta semana le clavaba un par de banderillas a una raspa famélica para estupor de todos los… ¡taurinos! Si entre los taurinos causa estupor la imagen pueden ustedes imaginar cómo la pueden usar los que son anti, esos que creen que esa raspa jabonera de sangre brava es como un osito de peluche con sentimientos made in Walt Disney. 

Y está Córdoba, la Córdoba de España, la plaza de primera con personalidad de plaza de segunda, con pérdidas de primer orden y más novios que una segunda dama. Córdoba, la prometida, la que todos los aspirantes (fracasados ya o no) quieren ligar para luego casarse con Madrid o Valencia, esas otras plazas en las que también se pierde pasta gansa, dicen. El resucitado Caldas, el nuevo Lázaro que es Tomás Entero o Garzón, que dicen que obra milagros... Ya ven, perder o invertir para alcanzar una nueva ruina. 

Vuelvan en sí, taurinos: cobren por torear toros, que los becerros los pueden torear gratis en festivales para obras de caridad. Vuelvan en sí, taurinos y maestrantes. Contraten a los mejores y a los que todos desean ver y dejen de buscar en el baúl de los recuerdos porque contra la verdad, y ya lo han comprobado, no se puede ir. Vuelvan en sí, taurinos y/o empresarios: no hagan del escenario, del piso plaza, su coste más elevado, su tumba anunciada. Vuelvan en sí, taurinos: la tauromaquia tiene no salvación y sí mucho futuro si ustedes ahondan en la autenticidad del rito sacrificial de morir o matar y no rodeando tamaña verdad. Esta verdad puede más que Podemos, si ustedes quieren poder más que Podemos.